El 29 de julio de 2005 la Conferencia General de la Unesco proclama el "Día Mundial de la Filosofía", que se celebrará cada tercer jueves del mes de noviembre de cada año y que para éste 2020 es el día 19.

Bien, pero...

Si alguna vez te has preguntado ¿para qué sirve la filosofía? Pues te diré que al hacerte esa pregunta estás filosofando... (sí, así es). Se dice que la filosofía es el amor a la sabiduría pero la verdad es que a mi me parece una definición simple, sin ningún sustento más que la etimología de la palabra.

Escuchemos una fracción de una de las ráfagas de pensamiento, de radio UNAM por el doctor en filosofía Ernesto Priani Saisó.

En realidad la filosofía es el pensamiento del ser humano; cuando te preguntas algo o analizas algo, estás filosofando ¿sabías que una persona promedio tiene más de 60 mil pensamientos al día? Las preguntas entonces son ¿en qué piensas, como piensas y por qué lo piensas?

Si un día alguien hace algo que no te gusta y tu reaccionas enojado y luego justificas tu reacción, eso es filosofía. Es decir, los argumentos que uses para justificarte es lo que piensas y ese pensamiento, ese razonamiento, es filosofía.

¿En qué se distinguen los filósofos del resto de las personas? Pues en la forma de pensar, en la idea que sustenta su pensamiento, ya que la filosofía es un conjunto sistemático de saberes y aquí cabe decir que el filósofo busca la verdad, el filósofo quiere saber y no solo pensar.

Mientras tu reaccionas enojado y luego te justificas (según lo que acabo de decir), el filósofo entiende lo que ha sucedido, comprende el por qué del actuar de la persona y en general no reacciona, sino que entiende y aprende. La filosofía educa la sensibilidad para lo humano.

Desde mi experiencia te puedo decir que si sales a la calle y le preguntas a un razonable número de personas ¿a qué viniste a este mundo? O ¿cuál es el objetivo de tu vida? La mayoría te va a responder que "a ser feliz", pero no te cuesta nada preguntarte ¿y qué es ser feliz? Y si no sabes que es ser feliz ¿cómo sabes en qué momento ya serás feliz? Y otra pregunta fundamental: ¿si ya eres feliz en este momento, puedes morirte ahora, pues haz alcanzado el objetivo de tu vida?

En la antigua Atenas vivió un hombre llamada Sócrates, de quien rescatamos ahora estos pensamientos:

Recordemos que el conocimiento nos proporciona la virtud pero al mismo tiempo la virtud es la condición para ser felices. Así que no, no viniste a este mundo a ser feliz, viniste a aprender y entre más aprendas, créeme, más feliz serás...
Determinados bienes como la riqueza, el placer, el reconocimiento, son verdaderos bienes si hay virtud; es decir, si esos bienes han sido alcanzados de una manera ilícita no son algo que pueda hacernos felices.

Así que, si tu eres de las personas que considera que vino a este mundo a ser feliz, ya tienes una idea para empezar a filosofar.

Por otro lado, si tu piensas que tu objetivo en la vida es "superarte día a día" pues las preguntas a hacerte serían ¿qué es superarte? ¿superarte respecto a quién?
Y si es superarte a ti mismo ¿cuál es el punto de partida o el punto de medida para decir que te has superado?
Y más importante aún ¿de dónde sacaste esa idea, quién te dijo que debes competir contigo mismo o con otros para satisfacer un deseo de superación?

Y si ya te superaste respecto al año pasado ¿hacia dónde está tu línea de superación, es decir, si superarte es ser mejor, mejor respecto a qué? Imagina que subes por la escalera de la superación solo para darte cuenta al final de la escalera que está apoyada en la pared equivocada...

Aquí otra idea muy simple: cuestiona todo, TODO, si alguien te dice "pórtate bien" tu pregúntate ¿qué es portarse bien? Y, en todo caso, ¿qué es portarse mal?
por cierto ¿sabías que la maldad no existe? Así es, la maldad no existe; pero hoy no hablaré de eso, te lo dejo de tarea; pues, para que filosofes ¿no?

Y por si todavía no te convences para qué sirve la filosofía, te platico que: Desde comienzos de la década de los 80 ha empezado a aparecer en Europa el llamado asesoramiento filosófico en forma de consultorías filosóficas, no solo para aplicar la filosofía a las empresas sino también a la vida cotidiana de las personas. Fue en 1981 cuando un filósofo alemán fundó la primera consejería filosófica y al año siguiente creó la Sociedad Internacional de Filosofía Práctica con el fin de difundir esta práctica por todo el mundo. En estos gabinetes el filósofo establece una especie de diálogo socrático con aquel que solicita sus servicios para ofrecerle una orientación o un asesoramiento, de manera que, mediante el uso de la razón y apoyándose en distintos autores de la historia de la filosofía, pueda clarificar su vida y encontrar soluciones a los problemas que se le planteen. Esta orientación filosófica es diferente del psicoanálisis porque trabaja con la parte consciente del individuo y de la psicología porque no trata de indagar en las causas del conflicto sino que se atiene a argumentos y razones.

Uno de los más grandes divulgadores de este movimiento es Lou Marinoff, presidente fundador de la Asociación Estadounidense de Consejeros Filosóficos. Marinoff imparte cursos sobre cómo aplicar la filosofía como terapia para enfrentar patologías individuales y sociales y además ofrece sus servicios a corporaciones y gobiernos. El periodista Carlin Romano llamó a su libro "Más Platón y menos Prozac" la «Biblia» de este movimiento. Por cierto, te recomiendo enfáticamente este libro. En él Marinoff recurre a los más importantes filósofos de la historia para tratar las grandes cuestiones de la vida, como el amor, la muerte o los cambios, permitiendo que cada persona pueda obtener ese asesoramiento filosófico simplemente leyendo un libro, sin necesidad de visitar ningún gabinete filosófico.

Ahora escuchemos una ráfaga de pensamiento completa llamada "el lagarto y el filósofo":

Y por último, necio; si crees que la filosofía no sirve tal vez lo que tengas que cambiar no es tu concepto de filosofía sino tu noción de lo inútil.